Baby Led Weaning

En los ‘70s y ‘80s era muy frecuente atesorar recuerdos en cassettes. Muchos quizás recuerden esta costumbre del cassette, muchos quizás no lo hayan vivido, por eso lo comento. El cassette circulaba, con canciones emparchadas de la radio, voces, sonidos ambientales, situaciones especiales o cotidianas. Digamos que en esa época las cámaras eran analógicas, con rollo, rara vez había en una casa una cámara de video. Grabar voces y música de forma casera era novedoso y divertido. Así que el cassette era un buen soporte para atesorar momentos (nadie imaginaba en ese momento que alguna vez alguna casa no tendría un aparato donde reproducir un cassette).

Junto a los cassettes que había en mi casa, perdido entre los Beatles y María Elena Walsh, había una cinta del año ’76. Yo no había nacido, así que la escuché años después. En la grabación se escuchaba el gorjeo de un bebé. Ese bebé era mi hermana. Se escuchaba también la voz de mi mamá hablándole amorosamente mientras le daba de comer. Parecía una situación tierna y jocosa, era gracioso imaginarme a mi hermana de bebé y a mi mamá como una primeriza inexperta. Mi hermana no quería comer, mi mamá insistía. Todo era risas hasta que la bebé se fastidiaba y lo curioso es que no llegabas a darte cuenta en qué momento se había desvirtuado todo y dejaba de ser tierno y gracioso para tomar un cariz absolutamente dramático.  – Mamá… ahí parece que estuvieras llorando vos. – Sí ¡es que ESTABA LLORANDO!

Recuerdo de mi infancia que la comida era un tema delicado. Que esta nena está muy flaca, que comés como un pajarito, que hasta que no terminás el plato no tomás más coca. Recuerdo negociar cantidad de bocados para bajarme de la mesa, recuerdo un plato sin vida con zapallitos mustios y helados, mi destino ineludible, mientras todos ya se habían levantado y habían ido a hacer sus cosas. La comida era tortura, sufrimiento, obligación. Era comer de lo que no te gusta para poder comer lo que te gusta, era comer la cantidad que se te servía independientemente de tus ganas y jamás de los jamases hubiese pensado en mi gusto o mi hambre como indicador de cuánto comer o qué comer.

Podría hablar después de problemas con la comida, de padecimientos con mi peso (por demasiado poco o por demasiado mucho), del desbarajuste alimenticio y emocional en la adolescencia, potenciado por la comida chatarra y comer en el colegio, pese a haber crecido en un hogar donde se comía de todo y de que mi mamá equilibraba rigurosamente la calidad y variedad nutricional de las comidas, en fin… quizás esta introducción resulta un poco larga pero refleja un poco esta decisión que tomé, ahora siendo mamá, de implementar este método con mi hijo Florián.

 

♪♫ David Bowie – Rebel Rebe

 

BLW o Alimentación Complementaria Libre de Papillas

 

Baby Led Weaning significaría algo así como “Destete dirigido por el bebé”. Recordamos que actualmente la O.M.S. recomienda lactancia materna exclusiva hasta, al menos, los 6 meses de edad. Hasta los 6 meses o hasta la edad en la que incorporemos alimentos sólidos. Puede ser después de los 6 meses, pero no antes.

 

Alimentación Complementaria

Quiere decir que, justamente, es un complemento ¿De qué? De la leche materna, por supuesto. Significa que si el bebé no come o come poco, no nos desesperamos. La teta es el principal alimento hasta el año. No reemplazamos tomas por comida, no lo dejamos con hambre para que prefiera sólidos ni enloquecemos si no come. Es un proceso gradual, progresivo y respetuoso hacia el destete, que la O.M.S. sugiere cerca de los 2 años, pero que cada bebito y cada familia hará cuando esté listo y cuando encuentre SU momento, ni antes ni después. No teman, que ese momento llegará ¿conocen alguien que a los 18 años no haya sido destetado? Bueno, al menos en el sentido literal.

 

Libre de papillas

Significa que el bebé aprende a comer. A comer comida. No potingues ni purés raros. Ni que hablar de esos cereales que vienen para preparar con agua o leche o los de frasquito. Qué asco, qué veneno. Basta leer las etiquetas. Si quieren saber un poco más sobre esos alimentos les dejo este artículo y los invito a indagar un poco más por su cuenta si les interesa.

Las razones para no dar purés son varias. Como dije antes, poco tienen que ver con la comida del resto de los humanos, a no ser que comamos todos puré porque está en el menú de hoy. Luego deberías ver cómo introducís los alimentos para humanos y quitás el puré, por qué mejor no dar comida de verdad de buenas a primeras ¿o no?

Se da papilla porque los bebés, para entonces, no tienen o tienen muy pocos dientes. Pero cuando tenés un bebé te das cuenta de que aún sin dientes ¡hay que ver como muerde! Quiere decir que pueden manejar perfectamente determinados alimentos. No van a atragantarse más o menos porque la comida esté molida. Y acá es importante diferenciar atragantarse de la arcada común por haber ingerido un bocado muy grande o por la falta de costumbre de tragar sólidos. El atragantamiento es cuando se obstruyen las vías respiratorias y eso es lo peligroso. Que puede también ocurrir con el puré. Acerca de este tema les recomiendo este artículo, muy importante para saber qué hacer y prevenir accidentes.

 

 

¿Cuándo y cómo empezar?

Cada bebé tendrá su momento y cada mamá o papá sabrán reconocer e interpretar las señales que nos indican que el momento llegó. Algunos lo hacen más solemnemente y un día sientan al bebé y le preparan el almuerzo. Otros papás simplemente ven al bebé interesado en la fruta o el pedazo de pan que están comiendo y, si se trata de algo adecuado para que pruebe un bebé, le dan un poco a ver qué hace. No hay fórmulas. Sí hay condiciones que deben cumplirse antes de empezar:

  • Que no sea antes de los 6 meses de edad
  • Que el bebé se siente solo, preferentemente, o en su defecto que se mantenga sentado sin ayuda.
  • Que demuestre interés en la comida al ver comer al resto de la familia.

Esto que hago es una introducción, así que para no redundar en detalles ya que el tema es extenso, los invito a ver esta charla del pediatra Carlos González que resulta muy interesante y amena.

 

 

Nuestra experiencia

Comenzamos a introducir sólidos alrededor de los 7 meses y medio, casi 8 meses. Antes de eso no sentimos que nuestro bebé estuviese realmente preparado para ese cambio. Hacía rato que se llevaba todo a la boca: juguetes, sus piecitos, las manos de papá y mamá… Tenía sentido pensar que podría hacer lo mismo, por ejemplo, con una zanahoria al vapor y que entonces se encontrara con la sorpresa de su sabor agradable.

Al principio fue un poco frustrante ver que ignoraba por completo lo que le servíamos. Era como si la comida no estuviera ahí. Luego hizo un intento de tocarla, pero al encontrarse con la textura blanda y húmeda de los alimentos, que no se parecían a nada que hubiese tocado antes, el rechazo fue total.

Luego fue tocar sin probar. Más tarde tocar, palpar, manosear, revolear.

Cuando digo “luego” hablo de días, semanas.

Pasó tiempo hasta que algo entró en la boca. Contuvimos la respiración, fue casi como ver un milagro en directo. No sé si fue una florcita de brócoli, un puñado de fideos de arroz o un gajo de manzana asada. Al principio estaba el fantasma del atragantamiento. Lo vimos atorarse con un pedazo de comida que no pudo manejar y se nos heló el corazón. Enseguida comenzó a salivar mucho y hacer arcadas, la saliva sola barrió el trocito fuera de la boca y siguió como si nada.

Los bebés, hasta ese momento, no están acostumbrados a tener comida en la boca, porque casi que ni saborean la leche materna. El mecanismo de succión de los lactantes dirige el pezón hasta casi la garganta, generando presión con la lengua y el paladar. Literalmente “ordeñan” a mamá. Así que comer es un concepto completamente nuevo y tener algo en la boca, de lo más extraño.

Más de un mes pasó hasta que el pequeño comensal comenzó a comer verdaderamente. A masticar, saborear y tragar con real placer e interés. Aún así, con 9 meses recién cumplidos, algunas cosas le gustan y otras no. Algunas cosas prueba y otras no. Algunos días quiere comer y otros no. Como otros humanos, supongo. Seguimos disfrutando de la lactancia y tenemos mucha teta por delante todavía.

Florian Amor-625
Florián desparramando fideos y facha

Veredicto

Este método resultó un gran sí y no nos imagino haciéndolo de otro modo. Siempre fuimos muy conscientes para comprar, cocinar y comer, pero esta experiencia reforzó buenos hábitos. Es cómodo y sencillo porque comemos todos prácticamente lo mismo, solo lo servimos o lo condimentamos diferente (por ahora). Es sumamente placentero y divertido comer juntos y contemplar al cachorro alcanzar grandes progresos, experimentar, jugar, disfrutar y mejorar su motricidad. Él nos observa, poco a poco comienza a imitar y eso también nos lleva mejorar nuestras costumbres. Es increíble como el hecho de comer todos juntos le provoca mayor entusiasmo que comer solito. Y por supuesto, cocinar con amor para un hijo es una de las más grandes maravillas que me han tocado el corazón.

Si tienen niños pequeños y no lo han hecho antes, los invito a probar e involucrarse en esto. Si tienen niños más grandes, los invito a invitarlos a la cocina con ustedes. En Facebook hay un grupo para compartir información sobre BLW y otro que es absolutamente maravilloso donde compartimos recetas. La ma/paternidad es más simple, amorosa y feliz cuando se comparte y se vibra en tribu. Por mi parte, siempre tuve ganas de tener este blog y toda esta experiencia lo ha inspirado. En la categoría Baby Led Weaning pondré las recetas que pueden hacer para sus bebitos.

Los dejo pensando por un instante, cuántos hemos crecido viendo a mamá sola en la cocina. Cuántos hemos sido obligados a comer. Llorado por comer. O por no comer. Cuánto tiempo creímos que alimentar a un bebé era meterle una cuchara en la boca. En la sutil revolución de este cambio de paradigma está la clave. En individuos que crecen con libertad para elegir y placer en el aprendizaje. Esto es, ni más ni menos, la crianza respetuosa. Aunque el mundo a veces nos marque lo contrario, hay que entregarse a la experiencia de tener un hijo y dejarse atravesar por ella. Por su demoledora belleza y su poder transformador. Si no es tu caso, probablemente te estés perdiendo la mejor parte.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s