Elogio de la granada II: Brownie Granate

Soy algo así como una sommelier de chocolate. Me lo guardo para mí porque es una manía obsesiva y recalcitrante y ni a mí me gusta ser así. El chocolate es como el oro y más preciado es cuanto mayor es su grado de pureza. Por eso no todo lo que tenga chocolate o asegure ser chocolate me gusta. Es en ese fervor chocolatoso que durante mucho tiempo he buscado el brownie perfecto.

♪♫ Beach House – Days of Candy ♫♪

Un buen brownie es húmedo, no sé decir en realidad cómo debe ser, pero sí cómo no debe ser: un buen brownie NO ES un bizcochuelo bajito. No. Un brownie de verdad es una cosa sedosa, oscura, densa, lujuriosa. La dosis justa de chocolate. Y la dosis justa es ¡mucho! chocolate. Chocolate y no cacao. Con o sin nueces da igual. Yo prefiero sin. Pocas veces me había animado a hacerlo en casa, las mejores recetas llevan excesiva manteca o un sinnúmero de huevos y eso me amedrenta. Prefiero comprarlo hecho y comerlo sin culpa por no saber qué tiene.

Hay que ser muy avezado en la pastelería y no es mi caso, si se te pasa de cocción te queda como una galletita o biscuit. Como no tiene que ser un brownie. El punto del brownie en general es cuando, al espiarlo dentro del horno, vemos que los costados están secos pero, al sacudir el molde, el centro de mueve aún líquido.

Capítulo aparte para esa costra delgada y sutil, tan difícil de conseguir. Algunos herejes colocan una fuente con agua dentro del horno para humectar al brownie o aseguran que es esa la manera de lograr esa delicada capa. No. La humedad del brownie no es inocente humedad de vapor de agua. La humedad del brownie proviene de las cosas más turbulentas y prohibidas.

Hace un tiempo encontré la fórmula del brownie perfecto y es esta receta que publicó Pedro Lambertini en su cuenta de Instagram. Esta receta, además de facilísima, lleva la proporción perfecta de cada ingrediente. Mucho chocolate y muchísima azúcar, el verdadero secreto de la invaluable capita superior: algo así como una micro-caramelización.

Hice esta receta en varias ocasiones y resultó imbatible. Una vez la hice para convidar a una persona celíaca y reemplacé la harina común por harina de arroz. Otra vez me había quedado sin harina y estaba todo cerrado, tuve que improvisar. Otra vez se me quemó. Todas las veces quedó perfecto. A excepción de la vez que se quemó, que no fue perfecto pero sí excelente.

Les comparto la receta y esta versión con un toque personal, ya que estamos en el tema de la reina granada. El choque de texturas y sabores: el chocolate aterciopelado sumado al toque ácido, fresco y crujiente de la granada es un placer inesperado que los va a sorprender. Y seguramente amarán la simpleza y perfección de esta receta y querrán apropiársela igual que yo.

brownie2

Brownie Granate

 

Brownie

2 huevos

250 gr de azúcar

160 gr de chocolate

100 gr de manteca

55 gr de azúcar

Una pizca de sal

 

Topping

Crema de leche

Semillas de granada

 

Batir los huevos con el azúcar hasta que estén pálidos. Fundir el chocolate con la manteca y agregar a la mezcla de los huevos. Por último añadir la harina y la pizca de sal. Colocar en un molde de 18 cm de diámetro enmantecado y enharinado y cocinar 35 minutos en horno precalentado a 180°. Dejar enfriar y colocar la crema batida (sin azúcar, que bastante dulce es el brownie) y las semillas de granada por encima.

brownie3brownie1brownie4

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s